Vidas y obras de Andy Warhol

Figura indiscutible de las vanguardias de los años 60, vinculado al Pop Art excedió, sin embargo, cualquier molde.

Avanzó sobre casi toda forma de comunicación: dibujos, grabados, ilustraciones, películas, música. En en cada forma de expresión dejó su marca.

Y más: se constituyó, él mismo, como marca. Para ello adoptó una estética icónica (uno de los personajes más sencillos de dibujar), se filmó y promocionó en cada paso de su vida, se rodeó de jóvenes exitosos en todas las ramas del arte y convirtió su vida y su estudio en un reality show.



Ha recibido y recibe aún uno de los mejores homenajes que puede recibir un creativo: lo han copiado hasta el hartazgo, y lo siguen haciendo. Lejos ya del pop art como movimiento sus piezas, sin embargo, revisten la categoría de clásicas. Y los clásicos, mis amigos, son tales porque nunca pasan de moda.

Nació como Andrew Warhola Jr. el 6 de agosto de 1928 en un barrio de clase trabajadora de Oakland, USA, en un hogar de origen eslovaco. Su pésima salud lo obligó a una niñez de encierro y cama, oportunidad que aprovechó para dibujar y pintar. También para escuchar radio y leer revistas de cine, mundo cuya fascinación lo pautaría de por vida.



En 1949 se traslada a Nueva York, ciudad de la que se convierte en casi un embajador. El destino del artista y la ciudad, devenida capital del mundo (sobre todo el del arte de vanguardia) quedan unidos para siempre.

En el futuro todo el mundo será famoso por 15 minutos.

Andy Wharhol, tal vez inspirado por Guy Debord, y preanunciando las redes sociales

Comienza entonces, y con éxito una carrera primero armando vidrieras y luego como ilustrador de revistas y publicista. Para 1962 realiza su primera exposición individual, destacándose rapidamente.

Para 1963 ya había realizado su primera película.

La utilización de objetos de consumo masivo como protagonistas de sus pinturas y grabados (las famosas sopas Campbell), la representación de iconos de la cultura popular (Marilyn, Elvis, Mao) lo destacaron como exponente del Pop art. Billetes, la silla eléctrica o la Coca Cola, todo era motivo de reproducción.

Pero también la reproducción casi en serie de sus imágenes (para muchos autores, una de las características del posmodernismo), los colores llamativos, una estética fresca y rupturista hicieron que fuera adoptado de inmediato por la cultura popular y, si bien ya no era un joven muchachito, se ganó el respeto y la admiración de la juventud de la época, irreverente e iconoclasta.

Retoma el conceto de ready-made art de Duchamp: todo podía ser una obra de arte lista para el consumo.

Realizó autorretratos” (si, algún tema con el ego se jugaba ahí) durante toda su vida, parte no solo de ese ego enorme, también de su estrategia de marketing para imponer la marca Andy Warhol.

Supo no solo crear y manejar el arte, también a los medios.



Pelo rubio casi blanco, lentes de marcos importantes, jean, campera de cuero negra: se construyó un personaje que actuó con felicidad.

Jugó con el misterio, la ambigüedad, la duda, la excentricidad, la frivolidad: todos los componentes necesarios para atraer, fascinar, seducir.

Su estudio, “The factory”, desafiaba hasta en el nombre la forma de concebir el arte. El arte podía salir de una fábrica, podía producirse en forma masiva.

Ese estudio fue también un sitio obligado para las vanguardias de New York, y para tantos visitantes que marcaban el paso de la cultura de la época.

Fiestas, creaciones grupales, fotografía (fue pionero en fotografía de gran formato), música en vivo, cine experimental: la vida como representación.

Lanzó a la banda The Velvet Underground cuya tapa del primer disco se convirtió en un clásico del diseño gráfico. También la famosa portada de Sticky fingers, mostrando sin mostrar un pene en una foto irreverente. Se debe considerar la época para poder medir el desafío que representaba.

Realizó portadas de discos de varios géneros para los Rolling Stones, Mick Jagger, John Lennon, Diana Ross, y tantos más.


En su paso por el cine experimental llegó a filmar 600 películas y cientos de videos, así como una enorme colección de fotos Polaroid (tecnología de la época que revelaba y copiaba la toma en forma instantánea), que a su vez utilizaba como base de sus trabajos.

Cofundador de la revista “Interview” en 1969, publicación frívola del mundo de las estrellas, produjo además videos musicales y de sus propios programas de televisión (“Andy Warhol’s T.V”. y “Andy Warhol’s Fifteen Minutes”) a mediados de la década del 80. Fueron transmitidos incluso la MTV.

En los 70 y 80, si bien no ocupó el espacio de los 60, su estrella no declinó. Siguió creando y vinculándose con las nuevas tendencias.

Como dato curioso, su producción como artista digital: Warhol utilizaba los ordenadores Amiga para generar imágenes con el apoyo de Amiga, Inc.

Pasó a la inmortalidad (nunca más apropiada esta frase) el 22 de febrero de 1987.


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