Fanzine, hijo bastardo del diseño editorial

En la elaboración de un artículo de próxima aparición sobre diseño punk, nos cruzamos con el fanzine como el vehículo de comunicación por excelencia de ese movimiento. Así que juzgamos oportuno contarte un poco más sobre el fanzine como pieza gráfica.

Fanzine viene del inglés: fan, fanático y zine de magazine, revista. Se trata de publicaciones periódicas, no siempre de periodicidad previsible, hechas por fanáticos.

¿Fanáticos de qué? De lo que quieras. Mucho de música (y allí, de cada corriente), pero también de poesía, historietas, cuentos.

De producción artesanal, van desde la fotocopia en A4 doblada al medio y cosida con ganchos hasta los más sofisticados, que experimentan en formatos más grandes, papeles de colores, texturados, reciclados.

No cuentan, por lo general, de un gran presupuesto, aunque existen cada vez más excepciones. Son la contracara de la industria. El valor es doble: reivindicación de lo artesanal y exposición de temáticas y autores fuera del mainstream.

Te recomendamos leas este artículo, bastante actual, del diario La Nación, en el cual se detalla el panorama argentino a través de sus expertos.

El fanzine suele reivindicar la técnica dadá del collage. En las producciones artesanales la tijera y la cola, marcadores, reglas y cortante suelen ser las herramientas más utilizadas. En el dadá es donde encontraremos, tal vez, sus orígenes.

Pero nada te impide combinar las tareas manuales con la nueva tecnología.

En definitiva, el fanzine es un espacio de composición cuyos límites los pone su creador. Quizás el límite que todos los fanzines compartan sea el económico.

Un espacio de aguante, también, a la tradición del papel. Un soporte, un tipo de pieza que se resiste a ser reemplazado por sitios web.

Te dejamos este video con muchos más datos y una suerte de guía para armar el tuyo.

Animate y buscá en la web: verás que existen muchísimas páginas con tutoriales, archivos, y hasta editoriales dedicadas a este hijo bastardo del diseño editorial.

La mayor parte de nuestros lectores son diseñadores gráficos. Aprendimos sobre grillas, estructuras, y reverenciamos a Müller-Brockmann. ¿Nos animamos a realizar un fanzine siguiendo sus reglas, o la falta de ellas? ¿Podemos permitirnos ese espacio desestructurado donde todo está permitido?

¡A ver quién recoge el guante! 


Extra: un documental español sobre fanzines, con entrevistas y testimonios.